Misfits, Earth A.D. (1983)

 


Por: Rolando J. Vivas

Una banda de New Jersey que no sonaba a Bruce Springsteen o a Bon Jovi (que sonaba, y mucho a Bruce Springsteen), era algo que sin duda tenía que escuchar. Aproveché mi trabajo en aquella vieja tienda de discos (las cuales extraño bastante, solía pasar horas en muchas de ellas por toda la ciudad) para buscar en los catálogos que había hasta que encontré algo de ellos. Earth A.D. se llamaba el disco y lo habían grabado apenas unos años antes, en 1983. Me llamó la atención que la disquera se llamara Plan 9, el nombre de aquella legendaria película de grado B, del peculiar director Ed Wood. Wood era un director de cine de culto de los 50s, cuya curiosa visión le había dado un lugar muy particular en la industria del cine. En 1994, Tim Burton haría una cinta sobre la vida de Wood, protagonizada por Johnny Depp.

Cuando el disco llegó a mis manos, se convirtió en algo realmente inesperado. Estaba muy familiarizado con el punk rock de bandas como los Ramones, los Damned, los Sex Pistols y los The Clash, pero el hardcore punk no me era tan común. Earth A.D. sería una fabulosa manera de introducirme al mundo del hardcore punk, aunque aún no sabía bien de su existencia por completo. Las canciones furiosas y cortas del disco, eran como un tren sin frenos que avanzaba a toda velocidad en curso de colisión, ya después me adentraría con gusto en el mundo del hardcore punk gracias a bandas como los Bad Brains, los Black Flag, Minor Threat, los Circle Jerks, los Germs, los Cro Mags y Void.

Me tomó por completo por sorpresa como 4 músicos eran capaces de crear semejante tormenta sonora. Las baterías de Robo eran algo impresionante, nunca antes había escuchado algo así. Robo sería después el enlace para adentrarme en el mundo de los Black Flag. Spot, el productor del Earth A.D., era también el productor de cabecera de la disquera SST, así que también, éste disco me llevó a los Meat Puppets, a los Minutemen y a los Husker Du. Glenn Danzig era el líder de la banda, su voz, se asemejaba un poco a la de Jim Morrison de los Doors, una banda que conocía muy bien, y esto me enganchó aún más. A pesar de la increíble voz de Danzig, llamaba la atención como todo el “tren” de sonido parecían una batalla a muerte alrededor del cantante.

Mommy, Can I Go Out and Kill Tonight introduce breves instantes de melodía para después escupir una poderosa descarga de brutalidad sonora como no había escuchado hasta entonces. Robo era un monstruo en la batería, una fuerza imparable a la par de las guitarras de Doyle, muy minimalistas, pero sumamente letales. Die, Die My Darling sería otro tema fabuloso, conservando el enorme talento de la banda para construir memorables melodías, que después hallaría en grabaciones anteriores de la banda. A pesar de el extremismo sonoro, era imposible ignorar el enorme talento de Danzig para crear melodías tan inmediatas y tan memorables.

El tema que daba nombre al disco apenas duraba 2 minutos, era amenazante desde el inicio, un llamado a las armas, un ejercito de cuatro músicos brutales en plena carrera frenética al campo de batalla. La portada del disco era perfecta para la música, empatando el sórdido y brutal tono de la música con las imágenes de zombies y esqueletos. Había temas aún más cortos, como el genial Devilock, describiendo el estilo de peinado de la banda, coto, con un copete largo caído al frente, menos de un minuto de furia totalmente desatada. Death Comes Ripping sería de mis favoritas con sus siniestras y poderosas guitarras y las impresionantes vocales de Danzig, un Jim Morrison del hardcore punk.

 Ni que decir de las guitarras inmisericordes y abrasivas del legendario clásico Green Hell, una clara muestra del tremendo sonido que los Misfits habían conseguido para éste discos y que los revelaba como una de las grandes influencias del thrash, que harían precisamente de 1983, el Año Cero del thrash metal. Ahora me quedaba más que claro el porqué Metallica llevaba esas camisas de los Misfits, porqué la devoción hacía ésta banda con temas como Wolfsblood, que eran claros predecesores del thrash metal que estaba prácticamente naciendo frente a nosotros.

Demonomania destaca por ser hardcore punk puro y duro. We Bite es un tema épico que apenas supera el minuto de duración, pero resulta toda una odisea sonora. Queen Wasp es un exquisito rock n roll ejecutado a toda velocidad por verdaderas bestias salvajes, algo no muy distinto a Bloodfeast, que nuevamente permite a Danzig destacar por momentos encima de la “pared de sonido”. Una vez más, necesario destacar las increíbles guitarras de Doyle de apenas 19 años en aquél entonces, y que había sido instruido por su hermano Jerry Only en el instrumento apenas unos años antes, cuando se unió a la banda a los 16 años.

Earth A.D. sería una fabulosa iniciación al mundo del horror punk de los Misfits, fue una iniciación en solitario, que complementaría después con las grabaciones anteriores de la banda, mucho más melódicas y menos hardcore punk. Para la época y para la música que yo escuchaba en aquél entonces, Earth A.D. fue un disco perfecto que tenía la potencia musical que yo buscaba y que me resultaba tan fascinante en aquel entonces. Para 1983, ya había escuchado a los Germs del explosivo Darby Crash, y aunque no estaba de lleno en el sonido hardcore punk, ya me resultaba familiar aquél punk rock que pisaba el acelerador hasta el fondo y que avanzaba de forma fugaz al frente, sin detenerse ni un instante. Eartn A.D. quedaría fijo en mi mente por siempre como un disco perfecto. Efectivo como pocos.

     


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